Florencia. Con el fin de aportar al desarrollo y bienestar social de su comunidad, pero de manera amigable y responsable con el medio ambiente, los habitantes del asentamiento subnormal Nueva Esperanza, han emprendido la construcción de una cerca ecológica para la zona verde del sector, que comprende una cancha de fútbol, de voleibol, un parque infantil y la caseta comunal.

Esta iniciativa es liderada por la Junta de Acción comunal, en cabeza de su presidente Luis Fernando Serna Zapata, líder también de la Asociación Ecológica de Artesanos FERYEN, quien con el apoyo de sus vecinos, ha reunido y reutilizado lo que otros consideran basura para transformarlo en materia prima de su proyecto ecológico.

A lo largo de 6 meses recolectaron más de 1000 llantas en desuso para construir la primera cerca de este tipo en Florencia, usando además, tubería, malla, tierra, piedras y cemento para su instalación; proceso que iniciaron hace dos meses en un área de 350 metros cuadrados, con el trabajo voluntario de la comunidad que se reúne cada fin de semana.

Según Luis Fernando, su principal objetivo es el de crear un entorno protector para los niños, también el de ejecutar un proceso social y ecológico que le hace bien al municipio, a la nación y al mundo entero, “Estamos capturando esas llantas que ya están viejas, dañadas y que votan a los basureros, las estamos trayendo en moto, en carro, en lo que podamos; y las estamos convirtiendo en un hermoso muro de contención”.

Es así como han conseguido llevar a cabo su proyecto, gracias a donaciones de diferentes sectores sociales, actividades para reunir recursos, y de los aportes de los habitantes del sector en dinero y trabajo. Sin embargo, continúa abierta la oportunidad para quienes quieran aportar materiales como rines tipo 13 y 14 en desuso, bultos de cemento y tubos galvanizados, se pongan en contacto con don Luis Fernando, presidente de la Junta de Acción comunal, a su número de celular personal 3142619207.

De esta manera se benefician alrededor de 209 familias, que suman 1700 personas, entre ellos 480 niños, más los infantes que se acercan de barrios aledaños al asentamiento subnormal Nueva Esperanza, a falta de más entornos de esparcimiento infantil en el sector.

Mediante la reutilización de llantas en desuso, la comunidad del asentamiento subnormal Nueva Esperanza, ha convertido la zona verde del lugar en un lugar seguro para sus niños de una forma amigable con el medio ambiente.