Cuando llegan fechas señaladas como cumpleaños, Navidad o aniversarios es común realizar regalos a familia y amigos para trasladas el cariño y aprecio que se siente por ese ser querido.

Las tarjetas regalo se han convertido desde hace años, en uno de los presentes más asiduos, ya que sus formas diversas y que la mayoría de los establecimientos permiten regalar estos cheques de cartón para consumir en sus instalaciones, ya sean físicas u online.

Poniendo datos sobre la mesa, fueron cerca de 171.500 millones de dólares lo consumido en este producto a nivel planetario. Pero lo curioso de todo ello, es que tarjetas regalo por valor de 10000 millones de dólares quedaron sin usarse, tirando a la basura buena parte de los regalos recibidos.

La cuestión de por qué han aumentado exponencialmente este tipo de regalos, se puede resolver con una palabra: comodidad. En muchas ocasiones es muy complicado acertar con el regalo para nuestro amigo o familiar. La posibilidad de entregar un dinero en forma de cheque regalo en un establecimiento, cubre las espaldas al que busca el acierto con su acción.

Muchas veces, la persona que lo recibe tiene un sentimiento contrapuesto. Por una parte, puede encontrarse feliz ya que su ser querido se ha acordado de su persona en una fecha tan especial, pero por otro puede surgir la sensación de que el regalo ha sido un ‘marrón’ y han querido ir a tiro fijo, para no cometer equivocaciones.

Lo curioso surge al ver toda la cantidad ingente de este tipo de presentes que quedan sin usarse. Una explicación lógica del porqué de esta situación puede residir, en la indiferencia que cause en la persona que lo recibe esta tarjeta regalo. Es probable, que quede guardada en un cajón y que con el pase de los años no se recuerde ni siquiera de su existencia.

La solución a esta tesitura puede residir en permutarla o venderla por una cuantía algo inferior sino se tiene previsión de consumirla. Con ello, obtendríamos un beneficio con el regalo recibido, aunque no se encontrara dentro de nuestros hobbies o preferencias de presente soñado.

Con la irrupción de las nuevas tecnologías, llega al punto que estas tarjetas ya no sean físicas, sino que se pueden comercializar de forma online, haciendo más difícil su utilización para personas de avanzada edad que no estén muy dichas en la utilización de estos nuevos avances tecnológicos.

Las previsiones apuntan a un crecimiento exponencial en el uso de las tarjetas regalo en los próximos años. Tanto como para el que realiza el desembolso como para la persona agraciada, hay que tener en cuenta los pros y los contras de este tipo de acciones.