La paz se construye con oportunidades y en ese punto, el SENA ha tenido un papel protagónico por su capacidad de llegar a todo el territorio nacional y generó acciones, que permiten el desarrollo integral de los territorios más golpeados por el conflicto armado.
El director general del SENA, Carlos Mario Estrada, dijo “Estamos llegando a los 170 municipios priorizados en el Acuerdo Final y ofrecemos un portafolio de servicios con el que víctimas del conflicto armado, reincorporados a la vida civil y población en general pueden iniciar un proyecto de vida”.
En los últimos dos años, el SENA entregó formación profesional integral a más de un millón 700 mil víctimas, orientó laboralmente a 480.546 y colocó en empleos formales a más de 79 mil 500, además acompañó e impulsó la formulación de 4.152 planes de negocio y la creación de 2.372 unidades productivas de esta población. 
En cuanto a la población reincorporada a la vida civil, el SENA suscribió un convenio con la Agencia para la Reincorporación y la Normalización y entregó más de 22 mil cupos de formación profesional integral, formó a cerca de 5 mil personas con el programa SENA Emprende Rural con lo cual se crearon 155 unidades productivas.
Por otro lado, a través de los Centros de Desarrollo Empresarial, el SENA impulsó la creación de 44 empresas de excombatientes, ofreció orientación laboral a 4.855 y colocó en empleos dignos y formales a 402 ex FARC, además otros 175 reincorporados certificaron sus competencias laborales. 
Dentro de los conocimientos entregados por el SENA a la población de los territorios con PDET están temas como mercadeo, construcción, servicio al cliente, ventas, ganadería, seguridad, servicios ambientales y transporte, conocimientos que tienen demanda laboral en la región y les ayudan a encontrar nuevas oportunidades. 
Estos logros son el resultado de un trabajo en equipo con la Consejería Presidencial para la Estabilización y la Consolidación y la Agencia para la Renovación del Territorio, entre otras entidades con quienes se trabaja en los pilares de educación, reactivación económica y seguridad alimentaria con enlaces en cada uno de los territorios.