Las Palmas, una aventura en medio de aguas cristalinas

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FLORENCIA| La intensidad con la que los rayos de sol impactan la región amazónica es opacada por la vasta y frondosa vegetación que rodea las más cristalinas aguas en territorios como el corregimiento Orteguaza, zona rural de Florencia.

Esta zona, como muchas más del departamento del Caquetá, tiene una diversidad de fauna y flora que es protegida por bosques casi vírgenes que bajan desde la cordillera oriental y permiten el nacimiento de cientos de quebradas, riachuelos e hilos caudalosos, que no solo abastecen de agua a las familias del sector, sino que maravillan a propios y extraños por la belleza y claridad de su color.

Gilmar Botache, es un joven caqueteño que reside junto a sus padres desde hace varios años en el sector del corregimiento Orteguaza en una finca de 150 hectáreas, a la cual bautizaron como ‘Las Palmas’ en honor al amplio número de estas especies que crecen en la zona.

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En medio de su labor agrícola, esta familia descubrió que dentro de sus predios se encontraban sitios de una majestuosidad única, como lo es el ‘charco del amor’, ‘el recinto de los guacharos’ y ‘el cañón de la Cristalina’.

Cada uno de estos sitios registra una vista espectacular de la cordillera y del piedemonte amazónico, lo que llevó a Gilmar Botache a soñar con convertir los terrenos en una finca ecoturística a la cual pudieran arribar turistas locales, nacionales y extranjeros para disfrutar de los paisajes únicos que están diseminados a lo largo y ancho de ‘Las Palmas’.

‘El charco del amor’

A solo un kilómetro de distancia desde la vivienda de la finca ‘Las Palmas’, oculto entre una espesa vegetación y rodeado de aves de todo tipo, se encuentra una gran cascada con más de 50 metros de altura que cae de forma estrepitosa a un charco que apacigua el torrente de agua y convierte el lugar en una piscina natural totalmente cristalina para disfrutar de un refrescante baño.

‘El recinto de los guacharos’

En la parte alta de ‘Las Palmas’, a una distancia de 2.5 kilómetros en medio del bosque cordillerano, existe una profunda caverna habitada por cientos de guacharos, aves nocturnas que se alimentan principalmente de frutas y que tienen su nido en este lugar donde en medio de la oscuridad pueden encontrar la calma y la tranquilidad que necesitan para su supervivencia.

Ingresar a esta caverna es una experiencia única, y gracias al acompañamiento de un experimentado guía, los turistas pueden conocer más acerca de cada una de las especies de flora y fauna que se encuentran en la zona.

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‘El cañón de La Cristalina’

La Cristalina es una de las principales quebradas que recorre los predios de ‘Las Palmas’, y en medio de ese trayecto permite observar diferentes escenarios para la práctica de torrentismo, espeleología y otras actividades más propias del turismo de aventura.

‘Las Palmas Turismo de Naturaleza’, es la empresa surgida de la iniciativa de la familia Botache, propietaria de la finca Las Palmas, con el propósito de articular esfuerzos con otros operadores turísticos de la región como El Horeb, Las Dalias, el ferry Marco Polo; con el propósito de generar un paquete totalmente atractivo para los turistas que visitan al Caquetá.

“El turismo en el Departamento está pasando por uno de los mejores momentos. Con el tema del acuerdo de paz el Caquetá se proyecta como un lugar indispensable para los turistas gracias a que se ha ido eliminando ese estigma de la guerra y la violencia. Es una oportunidad para que el turista venga con más tranquilidad”, destacó Gilmar Botache.

‘Las Palmas’ está ubicado a tan solo 18 kilómetros del casco urbano de Florencia, por el sector de San Antonio de Atenas. El recorrido hasta este bello lugar se realiza en menos de una hora por en medio de una carretera destapada.

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