Puerto Rico| La madre de una joven víctima de homicidio en el municipio de Puerto Rico sigue esperando respuestas después de año y medio de ocurrido el crimen.

Ruth Sarria vio a su hija Karen con vida por última vez a mediados del mes de agosto de 2017. Sus planes eran reencontrarse el 29 de septiembre del mismo año en la terminal de transportes de Florencia, desde donde ella viajaría a Ecuador. Lastimosamente, Karen no pudo llegar y debió desplazarse hasta el municipio de Puerto Rico -donde cuidaría de su hijo y hermano menor-, sin ver a su mamá.

La joven de 22 años fue encontrada sin vida en un sector boscoso del barrio Ciudadela, en Puerto Rico, con múltiples heridas provocadas con arma blanca. El hallazgo se produjo el 17 de octubre del 2017 a plena luz del día. 

Doña Ruth, fue notificada del lamentable hecho y de inmediato se regresó al Caquetá.

¿Negligencia?

Aunque dos meses después del asesinato de Karen Lozada Sarria, las autoridades en Caquetá reportaron la captura de su presunto asesino, doña Ruth sigue esperando justicia. Ella, dice que a pesar de la aprehensión de quien estaría vinculado en el homicidio, este fue dejado en libertad por vencimiento de términos. La mujer, teme que el caso sea cerrado y que este cruel asesinato quede en la impunidad.  

“No he podido estar en ninguna de las audiencias porque todas las cancelan. Vivía en el Huila porque debí salir de Puerto Rico; de allí me hicieron venir varias veces y nunca se llevó a cabo alguna diligencia”, dijo doña Ruth, quien agregó que, al parecer, la reunión no se realizaba a falta de un servidor público.

Pero allí no terminó todo, la impotencia creció cuando se enteró que el asesinato de su hija, luego de haberse tipificado como feminicidio, paso a ser homicidio agravado, y luego a homicidio simple. La crueldad con la que fue asesinada Karen, no solo conmocionó al Departamento, sino a una madre que no entiende quién pudo quitarle la vida a su hija, una joven que, según ella, no se metía con nadie.

“Medicina legal ni siquiera pudo determinar cuántas puñaladas recibió mi hija; le partieron el fémur de una de sus piernas y la degollaron”.  

Según cuenta doña Ruth, ha recibido amenazas por continuar tocando puertas para encontrar justicia. “Me han amenazada con matar a mi hijo”. Ella, habla de Santiago, quien estaba al cuidado de Karen, en Puerto Rico.

El cuerpo de la joven fue hallado cerca de una motocicleta y una bolsa que contenía marihuana, distracción que, según dice, puso el asesino para desviar la investigación.

“Mi hija era una niña sencilla y noble, no era ninguna criminal ni narcotraficante o ladrona como lo quieren hacer ver. Ella venía cada que podía y enviaba dinero porque trabajaba en Bogotá, en lo que le saliera. Si hubiera sido como dicen, no habíamos pasado tantas necesidades”.

La motocicleta que fue encontrada en la escena del crimen pertenecía al hermano menor de Karen, velocípedo que fue entregado a la familia por la Fiscalía.

Justicia

Ruth Sarria, dice no estar de acuerdo con cada una de las versiones entregadas por las autoridades tras el homicidio de su hija. Pide al ente investigador no cerrar el caso y continuar con las indagaciones que permitan esclarecer este hecho y dar con el responsable.

“No descansaré hasta encontrar la verdad. Nosotros no teníamos problemas con nadie; a Karen, solo le gustaba el baile y el trago, eso no lo puedo negar. Tras la muerte de mi otro hijo, ese problema empeoró”.

Karen Lozada Sarria, fue cruelmente asesinada el 17 de octubre de 2017