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En los corregimientos de La Aguililla y La Paz, 100 familias víctimas del conflicto promueven e impulsan –con proyección comercial– la cultura caficultora en la región. Hasta aquí, una zona de difícil acceso, llegan los instructores del programa Jóvenes Rurales Emprendedores del SENA.

La población productora, que luego de largos trayectos por trochas y carreteras destapadas, encuentra un espacio de formación sobre el manejo y comercialización de cultivos perennes, aquellos que viven más tiempo y crecen más que los cultivos anuales; también intercambia experiencias que ponen en práctica en sus predios.

Para enfrentarnos a nuevos retos, como lo es cultivar café en una región ganadera, ha sido importante la capacitación y el acompañamiento del SENA que llega a nuestras fincas con los instructores y los materiales necesarios para enseñarnos no solo la parte técnica, también a ser emprendedores”, expresó Gustavo Álvarez, líder de Café Orgánico Bella Vista, una de las cuatro unidades productivas creadas para el cultivo del grano Tabi.

El Tabi, de origen arábigo, es una variedad de excelente calidad, ideal para obtención de cafés especiales, tipo exportación por su aroma y su rápido crecimiento; además es resistente a la roya y la broca, además de ser económico y fácil de cultivar. Esto lo convierte en una oportunidad muy rentable por la abundante producción que genera en cada cosecha.

Los resultados han sido comprobados en municipios del departamento del Huila, donde ha empezado a tomar fuerza.

Por su componente innovador esta experiencia se dará a conocer en la Feria Nacional Expo Rurales 2015, organizada por el SENA, que se llevará a cabo en Girón (Santander) el 6 y 7 de noviembre. Allí estarán los aprendices Ernesto Moreno y Luz Aida Estrada con su café Tabí.

La apuesta productiva garantiza una transformación en las fincas y en la economía familiar; se espera que se convierta en una oportunidad empresarial que dé frutos a principios del próximo año para iniciar la comercialización.

Los procesos formativos, en este caso el de Implementación, Manejo y Comercialización de Cultivos Perennes, buscan que la comunidad fortalezca sus conocimientos en áreas agrícolas y de comercialización para proyectar las unidades productivas; en Caquetá, en lo que va corrido del año, ya hay cinco dedicadas al cultivo y comercialización de café.

Las familias de La Aguililla y La Paz, compuestas por madres cabeza de hogar, población de la etnia Coreguaje y desplazados, han contado con el apoyo de la administración local que les entregó semillas e insumos, lo que ha permitido que de manera organizada se replique la formación en fincas aledañas.

A la fecha se han consolidado 200 hectáreas que se encuentra en etapa de florecimiento.

La zona rural del departamento es la prioridad. Estamos llegando con formación de calidad para impulsar la cultura caficultora que conduce a mejorar la productividad y dinamizar la economía campesina, generando autoempleo”, destacó el director de la regional Caquetá del SENA, José Delby Vargas.

 En este departamento, a través del programa Jóvenes Rurales Emprendedores, la Entidad llega a zonas de difícil acceso –en cada uno de los 16 municipios– en donde ha formado a aprendices campesinos, de 60 unidades productivas que hoy cuentan con 540 personas ocupadas en actividades que generan ingresos para sus familias y nuevas experiencias de empresarismo rural.