Florencia. Los primeros beneficiarios de restitución de tierras en Caquetá recibieron el primero y segundo desembolso de recursos, tras cumplir las metas establecidas por la Unidad de Restitución de Tierras – URT; recursos que van destinados a fortalecer los proyectos productivos que emprendieron en los predios que recuperaron. 

Plátano, café y aguacate son los productos que están sembrado los beneficiarios; y están desarrollando un plan de seguridad alimentaria. Su objetivo es  hacer de sus predios una fuente constante de ingresos que les permita mejorar sus condiciones de vida. 

“Vivo muy feliz porque el Gobierno me ha devuelto mi tierrita y me siento muy orgulloso con mis cultivos de aguacate y plátano. Mi mayor anhelo es ver esta finquita produciendo y lo único que le digo a los campesinos es que tengan fe y esperanza; no abandonen la tierra porque la tierrita nos la regaló Dios”, manifestó Germán Vargas, beneficiario de restitución.

El predio que está rodeado de cedros y espejos de agua cristalina es, para Germán, la oportunidad de generar las condiciones necesarias para que sus hijos y su esposa vuelvan al campo. “No quiero volver a vivir en una pieza, frustrado; mi vida está en el campo”, afirmo Germán. 

Por su parte Efraín Pencue, el primer beneficiario con sentencia de restitución en el departamento, recibió el último desembolso de recursos. “Aunque aún me falta mi casita y son muchas nuestras necesidades, la restitución de tierras nos devolvió la esperanza y la oportunidad de mirar el futuro con mayor optimismo”, indicó el beneficiario. 

En su predio cultiva café y junto con sus hijos han logrado transformar la propiedad que por más de 15 años dejaron abandonada y los llevó a vivir en difíciles condiciones.

“Estamos liderando todo el proceso de planeación con el único fin de que al finalizar el 2020 esta región cumpla las metas y pueda garantizar una vida digna a quienes padecieron los embates de la violencia”, concluyó Fernando Cuellar, director de la URT en Caquetá. 

Con la asignación de recursos y asistencia técnica las familias emprenden iniciativas productivas que buscan reactivar la economía de los predios que dejaron abandonados por la violencia.