Florencia. El Invima y los estándares de calidad con que deben contar las plantas de sacrificio para el correcto manejo de la carne han sido el ‘dolor de cabeza’ de muchos alcaldes del departamento que han visto con preocupación cómo son clausurados de manera constante los mataderos municipales.

Esas dificultades han originado que en la actualidad tan solo cuatro plantas de beneficio animal funcionen de manera legal en el Caquetá, por lo que el índice de sacrificio ilegal es muy alto, lo que preocupa a las autoridades ya que la salud de los consumidores de carne podría verse afectada.

El panorama de los mataderos del departamento se complicó aún más con la expedición del Decreto 1.500 de 2007 donde el Invima estableció como plazo perentorio el mes de agosto del 2016 para que los mataderos que no cumplen con la totalidad de la normatividad, se pongan al día con cada una de las recomendaciones o de lo contrario serán clausurados.

Esta nueva reglamentación exige mayores estándares de calidad tanto en el transporte del ganado que va a ser sacrificado, como al momento del desposte, el traslado a los puntos de expendio y en el manejo de la carne en los mismos lugares de venta.

Ninguno cumple

El director nacional de operaciones sanitarias de Invima, Javier Enrique Guzmán, llegó a Florencia para entregar a las autoridades de la región un informe sobre el estado actual de las plantas de sacrificio en el departamento. En dicho compendio, el funcionario explicó que por el momento ninguno de los mataderos del departamento cumple con las exigencias del Decreto 1.500 y lo más preocupante de todo es que solo algunos están adelantando las adecuaciones necesarias para acatar la normatividad.

Dentro de las plantas de sacrificio que han trabajado arduamente en cumplir con el Decreto 1.500 se encuentra la planta de Cofema, donde las directivas de esta corporación han invertido grandes esfuerzos para lograr atender cada recomendación antes de vencerse el plazo.

“Ninguna de las plantas están cumpliendo, la idea y la expectativa es que al 8 de agosto cumplan, sabemos que los municipios no tienen los recursos para implementar y cumplir con este decreto”, señaló Bellanira Soler, secretaria de Agricultura del Caquetá.

Mataderos zonales

La preocupación por el posible cierre de los mataderos ha sido tomada muy en serio por la Gobernación del Caquetá que desde ya ha planteado posibles alternativas para superar la crisis que vive la región. El gobernador Álvaro Pacheco no descarta la conformación de cuatro mataderos zonales en el norte, centro y sur del  departamento, para que de allí se logre abastecer a la totalidad de municipios con un alimento tan vital en la canasta familiar como es la carne.

“En ese orden de ideas la Gobernación del Caquetá está interesado en apoyar los municipios que quieran cumplir con este decreto que es supremamente importante, ya que la carne y sus derivados son uno de los principales elementos de la canasta familiar de los caqueteños”, comentó la Secretaria de Agricultura.

La preocupación tanto de Invima como de los alcaldes y la Gobernación, es que con el cierre de los mataderos, se incremente el sacrificio clandestino y se generen mayores problemas para la salud de los caqueteños.

El Caquetá podría verse afectado por el cierre de los cuatro mataderos que en la actualidad están funcionando de manera legal.
El Caquetá podría verse afectado por el cierre de los cuatro mataderos que en la actualidad están funcionando de manera legal.